Poner al día una piscina de treinta años: las mejoras que de verdad se notan

En la Axarquía abunda la piscina de los años ochenta. La mayoría siguen en servicio, pero funcionan mal: consumo alto, averías repetidas y mantenimiento constante.

Lo interesante es que lo determinante está en el cuarto de máquinas, no en el vaso. Se puede ver web cambiar mucho sin picar nada. Empezando por lo que más pesa: sustituir la bomba antigua por una de velocidad variable, redimensionar el filtro si se quedó corto, dosificación automática en lugar del bidón y el vaso medidor y cambiar los focos halógenos por LED.

Se ve continuamente: el vaso está en buen estado pero la hidráulica no. Tuberías infradimensionadas y tiempos de filtración calculados a ojo. Ahí lo que hace falta es diagnóstico.

Todo esto se puede repartir: tres temporadas, tres pasos, empezando siempre por lo que más pesa en la factura.

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